Ilustración: Kiko Fernández
Cuando me asignaron este tema, más bien por necesidad que por gusto – se está mejor ahora en la piscina con los colegas que a las cuatro de la tarde escribiendo un artículo con el calor que hace-, nunca supuse que existiera tan gran cantidad de libros y artículos dedicados tanto a la relación como a las diferencias entre ambas disciplinas, tenía que encargarme de la realización de un monográfico que hablara sobre la literatura en el cine, no sabía como empezar y como sería capaz de resumir todo este material en dos o tres páginas, por lo que pedí ayuda a una Catedrática de Teoría de la Literatura que amablemente me cito una serie de libros como “Historia y discurso” de S. Chatman, “Cine y literatura” de P. Gimferrer… el problema es que pedí su ayuda el día de entrega del artículo, imposible, aunque hay los tenéis por si os interesa el tema, yo por lo menos me los leeré.
Después de la decepción de no poder profundizar por falta de tiempo decidí ir a por lo más fácil, coger obras literarias que han sido llevadas al cine y comentarlas y si después sobraba espacio dedicarme a hablar sobre la polémica existente en si son o no buenas las adaptaciones, y no os voy a decepcionar, señores, aunque invertiré el orden, primero polémica y después si queda espacio un par de filmes, es lo que hay, es mi artículo y tengo total libertad para hablar de lo que quiera, como si os quiero hablar de la nueva ministra de cultura como hace mi compañero y amigo Paco o sobre la subida del IPC.
Intentare algo ligero que se pueda leer como curiosidad en una de estas tardes calurosas de verano, eso sí, con algo fresco que beber para ayudar a la digestión de las palabras, recomendaría cerveza helada -el alcohol es necesario para gente como yo-, si la religión lo impide serviría un refresco frió o un helado.
Antes de comentar algunas pelis, sería conveniente que supierais que tanto el cine como la literatura son disciplinas muy vinculadas entre sí, contienen una misma estructura narrativa, buscan el arte al narrar, tanto el cine como la literatura se sirven de la imagen y la palabra para transmitir situaciones tanto reales como ficticias. Sin embargo no sucede a un mismo nivel, el cine utiliza la imagen para decirnos algo que en la novela estaría escrito, mientras que la novela a través de las palabras te dibujan una imagen, de la calidad depende del nivel del autor o director. Desde la aparición de la novela -se habla de unos cuatrocientos años- hasta la realización de la primera película ha pasado muchísimo tiempo, aunque estructuras de obras literarias como las de C. Dickens ya guardaban relación con estructuras cinematográficas, creadas hace unos cien años.
De todas formas, esto último solo sirve a nivel informativo, pues como he dicho antes el título es literatura en el cine y no voy a tratar sobre la relación o diferencia entre ambas, aunque supongo que de poco sirve ahora esto, puesto que ya lo habréis leído, lo siento. Es como el comunismo, al fin y al cabo quiero rellenar tres páginas de las cuales tengo conocimientos para rellenar una y media sobre el tema del que tengo que hablar.”
Entrando ya en materia, desde la aparición del cine – el séptimo arte- se han utilizado las obras literarias de fama para llevarlas a “la gran pantalla”, a partir de aquí se me ocurren una serie de interrogantes: ¿eres de los que piensan qué las versiones literarias llevadas al cine son basura? ¿Eres de los qué prefieren leer el libro y después ver la película, o viceversa? O ¿piensas que si lees el libro, la película tiene muy poco que contarte?
Responde en los huecos con el lápiz, que para eso está, no para que lo cojas y tires la revista. Si te portas bien para la próxima metemos la goma o el sacapuntas.
En cuanto a la primera pregunta respondería con un par de películas cuyo resultado fue más impresionante para mi gusto que el libro, aunque como las opiniones son dispares, antes de que se me lancen al cuello, solo diré que está claro que una película que dura aproximadamente dos horas no puede contarte todo lo que te dice el libro de quinientas páginas, pero hay que reflexionar en la complicadísima labor de sintetización que se realiza en el guión cinematográfico, y en muchas ocasiones de esas 500 paginas sobran 499 y no quinientas porque la última la lees con ganas a que se termine, y lo leo porque tengo el problema de muchos, cuando empiezo algo quiero terminarlo.
Además hay que tener en cuenta que el cineasta con una imagen buena de ambientación de un lugar se ahorra las descripciones a veces intuitivas y de relleno.
La negativa a las adaptaciones cinematográficas, como he podido ver en algunos foros, es clara, muy bueno tiene que ser el director, el reparto, etc. para poder hacer una buena versión de una de las grandes novelas, aunque esta claro que sería en muchas ocasiones imposible superarlo. La lectura hace que crees imágenes en tu cabeza y el cine te da la imagen hecha, si no es como esperabas te decepciona, por eso suele haber rechazo. Aunque está claro que los precedentes hablan por sí solos, se sacan muchísimas versiones muy malas, me atrevería a decir que pocas películas superan a las novelas en las que se inspiran, pero vuelvo a repetir depende de la película y de la obra.
Referente a la segunda pregunta, prefiero la lectura, pero también depende del tipo de lectura y del tipo de película. Prefiero ver una de las adaptaciones de las novelas de Stephen King como “El Resplandor” llevada al cine por Stanley Kubrick, antes de leer el libro. Así como que prefiero leerme el libro de García Marquez antes que ver una peli versionada, que por lo que cuentan son pésimas adaptaciones. Para gustos los colores.
Dejando polémicas a parte quería dejar esta última página -por fín- para citar pelis y directores que han versionado obras literarias, pero os robaré unas lineas para hacer algunas críticas al estilo de Peter Griffin: ¿Sabeis lo que me saca de mis casillas? Aquellas personas que pensais que el cine es el hermano “tonto” de la literatura, como he leido por ahí, dejarse de ver tantas americanadas malas y de criticar las peliculas “que te hacen pensar” que coño quereis decir con esto, solo me provoca lástima de quienes lo dicen, son aquellas personas cuya mejor película es “Dos rubias con Pelo en pecho” o “Mentiras y gordas”, que por si no lo sabeis, la guionista es nuestra queridísima nueva Ministra de Cultura… También me saca de mis casillas aquellos autores que se dedican a sacar libros de miles de páginas mal escritas y hechas para llevarlas al cine, pero por el simple hecho de que los envidio.
En cuanto a las películas basadas en libros he seleccionado estos cuatro que creo que serán del gusto de todos los públicos, que no quiere decir que sea del mio, son directores dignos de mención aunque no sean los mejores versionistas de obras literarias:
El Padrino gracias a la dirección de Francis Ford Coppola, se convierte en una de las sagas más famosas y premiadas en el cine, estrenada en el año 1972 y protagonizada por Marlon Brandon quien consigue un “oscar” con esta película y pongo oscar entre comillas por que el actor rechaza este galardón al ser su segundo año consecutivo de reconocimiento. El Padrino se reconoce como obra maestra del cine inspirada en un best seller cuyo autor Mario Puzo consigue gran prestigio. Nos hayamos ante un caso que tuvo gran seguimiento en papel y consiguió aún mucho más con la saga cinematográfica.
Con Tiburón, el joven Steven Spielberg decide versionar la novela de Peter Bentchley al cine y no supo lo que esto traería. Gracias a esta película Spielberg se convierte en uno de los directores más cotizados y venerados de Hollywood. En la actualidad se sigue considerando una de las películas con mayor tensión, dará gran conocimiento del estilo magistral de este director que convierte en arte casi todo lo que toca.
Nos encontramos a continuación ante una obra que llegó a la fama gracias a su adaptación fílmica, Charlie y la fábrica de Chocolate, obra de ciencia ficción para niños escrita por Roald Dahl en 1964.
Tim Burton en el 2005 (director, uno de mis favoritos, creador del cine gótico) junto con Jhony Deep, que interpreta a Willy Wonka (personaje inspirado claramente en Michael Jackson) y Jhon August (guionista) estrenan una gran adaptación seguida por un gran porcentaje del círculo infantil quienes quedaron atrapados gracias al conjunto de sustancias de la obra, una ciudad de chocolate, la empresa de chocolatinas Wonka, dirigida por un excéntrico personaje con triste infancia e ideas surrealistas, Willy, y sin poder dejar de nombrar a los trabajadores de dicha empresa, los Oompa loompa, personajillos de medio metro con pelo verde que entonan una serie de canciones pegadizas, memorables para los pequeños que aprenden y cantan estas canciones. Era un éxito infantil asegurado. Este libro ya tuvo anteriormente otra adaptación al cine realizada en 1971 que no tuvo tanto éxito como la adaptación de Tim Burton, se conoció en España con el nombre “Un mundo de Fantasía o Willy Wonka y la fábrica de chocolates” protagonizada por Gene Wilder, conocido por aparecer en numerosas películas del cine cómico de Mel Brooks.
Para terminar, quién le iba a decir a J.K Rowling que encontraría la gran fama gracias al mago Harry Potter. Ha sido uno de los petardazos del siglo donde los libros y los estrenos en los cines van a la par, haciendo ingresos por doquier y asegurando una confortable jubilación a su autora. Esta última es digna de mención gracias a la fama entre las nuevas generaciones de niños, novelas que disparan la imaginación de los jóvenes, quienes esperan ansiosos el estreno de la película tras leer el libro.
