Siento un escalofrió en la curvatura de mi columna que me empuja hacia el suelo, me balanceo como un trasto desgastado, como un loco amordazado por camisas de fuerza inmunes…. el olor agrio y dulce de mi caverna se vuelve insoportable, quiero salir, volar, escapar, rastrear almas malditas… encontrarte, poseerte.
A menudo busco una grieta de luz que me calme la sed, pero ya me es insuficiente a la par de imposible extraer más de ahí. De mis manos salen garras y mi fuerza aumenta, se que puedo huir… tras aplicar fuerza cede un poco la gran piedra que prohíbe mi salida, pasar del mundo sensible al mundo de las ideas… ahora me creo con fuerzas de hacerlo, solo lo hago por ti…
Mis muñecas ejercen presión, el calor del sol ha calentado la piedra magmática, que quema formando pequeñas yagas en mis manos, pero no supone dificultad alguna, consigo moverla, consigo abrirla, lo suficiente como para pasar al otro lado…pero hay algo mucho más poderoso que no logro entender, superior a mi, superior a mi realidad, establecido sobre todo aquello preconcebido… procedente de una brisa que llega desde el cambiado mundo desde mi retiro… martillea mi cabeza que no dejo de agitar, el sonido de una locomotora que aumenta de velocidad se esconde entre mis sienes. No puedo salir, el aire de afuera me agobia, prefiero seguir aquí… nunca me gustó, mejor engañarme, tengo miedo de perderme, muchas sendas pude observar que partían desde mi punto de partida.
Cierro… Cobarde
…
El sabor a colilla quemada me da arcadas… tendré que encender otro… Quizás esto me mate, pero por ahora me tranquiliza. Enciendo e inhalo… el humo que se reparte por mi cuerpo y me anestesia, como el bombardeo de una sangre renovadora después de eyacular… ya deje esta forma de evadirme, solo conseguía mayor frustración además de escozor…
…
Como entretenimiento me gustaba mirar por la ventana. Un tópico, pero real. Podía ver gentes paseando, un viejo con mirada triste y baja, tal vez depresiva -no me entristecía-, o bien a una pareja de jóvenes disfrutando del primer amor, o bien al frutero de la esquina colocando las verduras en sus estantes sobre la acera, repostando -me gusta observar, me gustaba observarte-. Desde que se que Cronos te separó de mí solo veo calles vacías, aunque estén repletas de personas… solo puedo ver mi imagen borrosa y empañada por mi aliento, por el suspiro de anhelación, por mucho que golpee mis inservibles ojos con mis puños solo consigo hacerme daño, no puedo acabar con esta pesadilla, vuelvo a fijar mi vista en un punto fijo del exterior, pronto me vuelve la locura, el asfalto se vuelve mucho más oscuro, y las casas blancas se vuelven envejecidas, agrietadas, todo se encuentra en un ambiente poco definido, borroso, el cielo azul daña mi vista, incluso Helios parece estar en mi contra hiriendo mis ojos, cuando antes acariciaba mi rostro…colores primarios se tornan en blanco y negro. Efectos de la brisa.
Te tuve a pocos centímetros, solo un fino cristal y unas cortinas cerradas nos separaban del contacto intentando dibujar tu silueta que en mi imaginación me observaba. Absorta en tu trabajo no te dabas cuenta de que realmente estaba ahí para sentirte cerca, gimo cerrando los ojos y mi piel se eleva.
Yemas que rozan terciopelo de cristal, intercambio de llaves… un segundo que enternece toda mi parte física y psíquica… solo una mirada, solo un gesto que me diga que puedo seguir recorriéndote, rozando con pisada de hormiga ¿lo podría soportar? vuelve mi cobardía, cierro la puerta con despedida absurda para después seguir soñando, recoger una imagen que se queda grabada, dibujada, como el maestro que enseña las palabras, que te dice que pienses en ellas, que indagues en tu memoria para escribirlas bien, recorriendo cada signo, cada letra, creando un conjunto con error ortográfico, que en mi cabeza se recrea de forma idolatrada, fotografía inventada, dislexia.
Incertidumbre al nunca saber quién eres, qué quieres. Personalidad cambiante, ocultar algo que solo te difumina, no te recrea convirtiéndote en espectro… Si realmente no te importara nada dejarías pasar el viento frente a ti, y después de todo seguirás siendo la musa que me inspira, sólo estando solo… sin ti…
Sueños que se escapan de mis manos, intento tenerte… te busco en ellos… te tengo… te desvaneces y vuelvo a despertar, me desespera… Hay ocasiones en que te veo en mi habitación mirándome, como el gato que atacará al ratón, fiera que juega con su presa, mofándose, yo no me puedo mover… pero tampoco quiero despertar. Seguidamente abalanzándote sobre mí comienzas a descuartizarme y a devorar mis entrañas tal como ave carroñera… pero no quiero despertar…
…Recuerdo con sonrisa irónica cuando me decías que todo cambiaría a partir de ese momento, recuerdo mi miedo, como el corazón bombardeaba mi pecho al saborear el jugo destilado de tu boca envenenada, adornada por dos suntuosas hojas rojas de planta carnívora… no sabia que decir, tú tampoco me lo ponías fácil. Iluso al pensar que lo que me expresabas era verdad, se que no me querías, te vi llorar… apagar la luz, pides silencio… para imaginar que era alguien que no era… Jugaste conmigo y aún así te quiero.
Porque te quiero tanto te odio, te odio con tanta fuerza que no querría volver a percibir tu mancha. Sin embargo se que cada minuto que paso sin saber nada de ti me consumo…. Lentamente… como una barra de incienso humedecida, transformándote en el fuego que me transmuta en cenizas, que me susurra cristianizándose, aliento en ácido… pero no quiero despertar
¿Porqué, medusa, me transformas en piedra sin necesidad de mirarme?, solo me queda, volviéndote la espalda, observarte fulgurada a través de mi escudo de espejo, imaginándome que me deseas si bien se que todo en la realidad es un reflejo contrario. Quizás algún día te marches al país de Nunca Jamás… o quizás tenga que hacerlo yo, yo soy el único culpable… y solo puedo dejar que pase el tiempo y que el peregrino mundo siga su camino.
\\\\\\\\\\\\\
CHINO NEGRO
