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	<title>oHjas sueltasS &#187; 3 | Crítica literaria</title>
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	<description>Es una revista de divulgación principalmente universitaria, abierta a la participación de cualquier persona que lo desee.</description>
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		<title>POESÍA COMPLETA DE ALEJANDRA PIZARNIK</title>
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		<pubDate>Sun, 31 Jan 2010 23:00:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Salvador Blanco Luque</dc:creator>
				<category><![CDATA[3 | Crítica literaria]]></category>

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		<description><![CDATA[Descubrí esta edición buscando un artículo que Cortázar hizo sobre Alejandra. El artículo no lo encontré, quizá no exista, pero descubrí una singular edición de la poesía completa de Pizarnik.
Apenas comencé a leer la antología, me pareció el mayor homenaje que se le podía hacer. Seré más conciso. Nunca he leído una edición que se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span id="more-316"></span>Descubrí esta edición buscando un artículo que Cortázar hizo sobre Alejandra. El artículo no lo encontré, quizá no exista, pero descubrí una singular edición de la poesía completa de Pizarnik.</p>
<p>Apenas comencé a leer la antología, me pareció el mayor homenaje que se le podía hacer. Seré más conciso. Nunca he leído una edición que se asemeja tanto a un autor, y no me refiero a su obra, sino a la edición en sí. Todo había sido estudiado. Como podéis observar en la foto, la pasta es de color cartón, su nombre aparece pequeño y con letras simples, quizás como imagino el cuerpo de Alejandra: pequeño y simple. En su interior no aparece biografía alguna, ni fecha de nacimiento, ni estudios, ni obra, nada, sobre Alejandra. Sólo su nombre y sus poemarios. Tampoco se encuentra ningún estudio intelectualoide que perfile la interpretación del lector, que señale los puntos a acariciar. No hay guía para profundizar en Alejandra, aparecerá desnuda, y tendremos que desnudarnos junto a ella, si queremos sentirla. Es una edición como Alejandra fue: toda poesía, todo lenguaje<em>. Esperando que un mundo sea desenterrado por el lenguaje, alguien canta el lugar en que se forma el silencio. Luego comprobará que no porque se muestre furioso existe el mar, ni tampoco el mundo. Por eso cada palabra dice lo que dice y además más y otra cosa (El Infierno musical). </em>Fue toda lenguaje, todo poesía. En la edición sólo existen sus versos; sus poemarios ordenados cronológicamente. Sólo sus versos porque sólo y todo era poesía.</p>
<p><a href="javascript:abrir('ampliacion09',390,600)"></a>En julio de 1955 (tenía apenas 19 años) escribe en su diario: <em>«Aún no rechazo íntegramente el mundo. Aún me aferro a los engaños gestadores de ilusiones fantásticas. Aún sopla en mí la optimista esperanza de hallar el puente transitable entre los límites y el infinito. Aún no tengo conciencia de la total impotencia del hombre»</em></p>
<p>Imagino a Alejandra con apenas diez años sentada en un bordillo de cemento, en el patio de su colegio, con las manos entrelazadas, observando como el viento mueve una hoja de papel. Mientras sus compañeros saltan y corren.</p>
<p>Alejandra pertenece a esa clase de intelectuales llamados: <strong>“malditos” </strong>Esos Kafka, Pavese, Baudelaire, Bukowski, Salinger, Baroja, que poseían una visión del mundo personal y única. Una visión corrosiva y lúcida. Esos que decidieron seguir su camino a pesar de todo. Esos pensadores errantes.</p>
<p><em>Ojalá pudiera vivir solamente en éxtasis, haciendo el cuerpo del poema con mi cuerpo, rescatando cada frase con mis días y con mis semanas, infundiéndole al poema mi soplo a medida que cada letra de cada palabra haya sido sacrificada en las ceremonias del vivir.</em> (<em>El deseo de la palabra</em>)</p>
<p>Esa fue su existencia: una búsqueda constante por arrancarle al día horas para fundirse en el poema, para perfilar su cuerpo con palabras, para envolver el mundo con versos y letras. Pero siempre, creía, que iba detrás. Como el que corre tras algo y está apunto de alcanzarlo, pero siempre está apunto y nunca lo alcanza, siempre viviendo con esa alienante impotencia de búsqueda. Este poema pertenece a su poemario <em><span style="text-decoration: underline;">El infierno musical</span></em>. El último poemario que Alejandra Pizarnik escribió.</p>
<p><em>Que cada letra de cada palabra haya sido sacrificada en las ceremonias del vivir, </em>estaba cansada de las ceremonias del vivir, sólo deseaba escribir, dedicar cada minuto a <em>cada letra de cada palabra</em>. Alejandra, por aquella época, estaba internada en un siquiátrico, crisis e intentos de suicidio. Le dieron permiso para salir unos días por buen comportamiento. Ella sabía que no volvería, el sueño de arañar horas al día se había esfumado, el suicidio fue su último acto. El último verso que escribiría, pero no sería en  papel.</p>
<p>No sé que tiene el suicidio que me atrae tanto. Quizás porque creo que ellos lo utilizaron como el mayor acto de liberación. En<em> La Colmena</em> aparece una frase de Nietzsche (<span style="text-decoration: underline;"><span style="color: #000000;"><em><a title="Aurora. Reflexiones sobre los prejuicios morales" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Aurora._Reflexiones_sobre_los_prejuicios_morales">Aurora. Reflexiones sobre los prejuicios morales</a></em></span>)</span>: <em>La compasión viene a ser el antídoto del suicidio, por ser un sentimiento que proporciona placer y que nos suministra, en pequeñas dosis, el goce de la superioridad.</em> Y si la compasión no existe, ¿qué sería el suicidio? ¿Un acto de liberación? ¿De cobardía? ¿De entrega? Alejandra no sentía compasión, porque no encontraba en la literatura superioridad (¿saben de qué les hablo?) sino la más pura y simple naturalidad. Y si su creencia, su dios: el lenguaje no le permitía alcanzar lo que deseaba, no le permitía encontrarse, <em>Explicar con palabras de este mundo/ que partió de mí un barco llevándome</em>. ¿Qué es el suicidio?</p>
<p>¿Por qué Cesare Pavese se suicidó, en una habitación de un hotel, tras haber recibido un premio literario?<br />
La búsqueda de la identidad, la existencia.<br />
<em>No puedo hablar para nada decir. Por eso nos perdemos, yo y el poema, en la tentativa inútil de transcribir relaciones ardientes.</em><br />
<em>¿A dónde la conduce esta escritura? A lo negro, a lo estéril, a lo fragmentado.</em> (<em>Piedra fundamental</em>)<br />
¿Alejandra llegó a lo negro,  a lo estéril, a lo fragmentado?</p>
<p>A veces, cuando escribo hasta tarde, subo a la azotea a contemplar la oscuridad y escuchar el silencio(sí, soy un romántico) Entonces pienso en Alejandra, <em>Temo dejar de ser/ la que no fui // beber en el silencio/ adentro del silencio.</em> Ya no tienes que temer, por fin, eres silencio y oscuridad. Ya no tienes que sufrir frío ni sed. Ya no tienes que soportar las ceremonias del vivir.</p>
<p>Esta edición es un nodiálogo constante con Alejandra. Desde su primer poemario, quizá lo único que sustituiría, por el rechazo que siempre sintió Alejandra, es su primer poemario, símbolo de su infancia. Pasando por  <em>La Última Inocencia</em> (1956), <em>Las aventuras perdidas</em> (1958), aunque su primer gran poemario fue <em>Árbol de Diana</em> (1962) Donde la noche, el silencio y la soledad serán amigos inseparables que le ayudarán a soportar la tristeza, la angustia y la frustración.  Tras Árbol de Diana, llegarán tres poemarios que irán diluyendo la poca luz y esperanza que quedaba en Alejandra. <em>Los Trabajos y la noches</em> (1965), <em>Extracción de la piedra de la locura</em> (1968) y <em>El infierno musical </em>(1971).</p>
<p>Vida y obra un único ser. En la edición, sentiremos la caída al vacío de Alejandra, desde su juventud solitaria y triste, hasta el desarraigo, la continua búsqueda de su identidad y del lenguaje en su máxima expresión.  No acabó ninguna carrera universitaria, profundizó en la escritura y la pintura. Su vida fue una continua búsqueda, pero ¿de qué? ¿Hacia dónde?</p>
<p>Os confesaré algo: he llegado a amar esa decisión de búsqueda inquebrantable, esa indagación que no entendía de hambre ni sufrimiento, esa búsqueda que estaba avocada, como creo que ella siempre supo, como creo que también sabían esos <em>“malditos”</em>, al sufrimiento, a un fin que no comprendía de cristales en el suelo.</p>
<p>Rechazó el mundo. No aferrándose a los engaños gestadores de ilusiones fantásticas. Ya no soplaba en ella la optimista esperanza de hallar el puente transitable entre los límites y el infinito. Tenía conciencia de la total impotencia del hombre. Se suicidó de una sobredosis de soconal, en aquella salida de fin de semana.</p>
<p>Como estáis comprobando esto no es una crítica, ni este es el final sino su principio. Podéis empezar a leer por donde queráis, pero Alejandra Pizarnik siempre aparecerá inmutable, idéntica. Esto no es una crítica, más bien es lo que siempre soñé escribir, una carta a ella, a esa mujer frágil, sensible, miedosa y por encima de todo: poeta. Una carta a alguien con la que desearía tomarme un café a las dos de la madrugada, sentado, junto a ella, hasta el amanecer, sin dirigirnos la palabra. Yo he dado el primer paso, espero tú respuesta. Ya sabes dónde vivo.</p>
<p><em>Te alejas de los nombres</em><br />
<em>que hilan el silencio de las cosas.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p><strong><em>Cold in Hand Blues</em></strong></p>
<p>y qué es lo que vas a decir<br />
voy a decir solamente algo<br />
y qué es lo que vas a hacer<br />
voy a ocultarme en el lenguaje<br />
y por qué<br />
tengo miedo</p>
<p><span style="color: #808080;"><br />
</span><span style="color: #808080;"><strong></strong></span></p>
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		<title>LA SUITE DE MANOLETE DE JOAQUÍN PÉREZ AZAUSTRE</title>
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		<pubDate>Sun, 31 Jan 2010 23:00:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Francisco Ropero Moreno</dc:creator>
				<category><![CDATA[3 | Crítica literaria]]></category>

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		<description><![CDATA[El cordobés Pérez Azaustre ganó con esta novela el premio Fernando Quiñones de Cádiz. Creo que poco más hay que decir de ella. Pero no puede ser así, hay que recomendarla porque para eso está esta sección y mi intención es hacerlo de la manera más ferviente posible porque si algún sentimiento me ha sacado [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span id="more-321"></span>El cordobés Pérez Azaustre ganó con esta novela el premio Fernando Quiñones de Cádiz. Creo que poco más hay que decir de ella. Pero no puede ser así, hay que recomendarla porque para eso está esta sección y mi intención es hacerlo de la manera más ferviente posible porque si algún sentimiento me ha sacado esta novela es esa, el fervor.</p>
<p>La suite de Manolete es una novela en la que nada es lo que parece. Con el comienzo de la caída de un personaje (no sabemos si accidental, buscada o provocada) por el patio de su casa caemos en una espiral de misterios que se entremezclan con la genial biografía de Manolete, el famoso torero cordobés que por su enigmática vida, por su mirada atenta y perdida, como vacía, siempre nos ha interesado tanto. También le interesa a todos los de la novela, es más, se podría decir que es el motor que la lleva, que gracias a Manolete, muerto muchos años antes que el año en el que encuadra la novela, ocurre la acción en esta novela.</p>
<p>El protagonista es Bruno Díaz, el mismo ex-boxeador y amante de la Literatura que aparece en El gran Felton, y junto a él aparece un elenco de personajes totalmente verosímiles, un ramillete de gente y gentuza que se cruza con él, que hablan con él, que beben con él e, incluso, mantienen algo más que una simple conversación. Bruno, sin saberlo, está solo, o casi.</p>
<p>Colomer es el productor de la película sobre la vida de Manolete y siempre ha hecho creer a la prensa que él es el verdadero hijo de Manolete (que siempre se ha dicho que dejó unos pocos, muy de torero esto) y por esta película precisamente el bueno de Bruno conoce al productor con el que mantiene una interesante charla en un privado durante la cena de estreno. El productor, ya vemos desde el principio, que no es buena persona. Pero las sorpresas nunca se terminan en esta extensa novela de Pérez Azaustre que se lee, por cierto, de un tirón.</p>
<p>Mientras leemos esta apasionante historia que puede no ser más que otra novela de misterio, aunque muy bien escrita, con un importante condimento histórico, nos vamos encontrando algunas páginas referidas a Manolete. Su biografía. La importante y oscura biografía de Manolete de la que se sabe pero no todo lo que se hubiese querido. Así, Pérez Azaustre en lo que parece una gran investigación biográfica y taurina va desgranándonos la persona (y un poco del personaje, pero menos) de Manuel Rodríguez Fernández, aquel torero que rompió las reglas y que marcó una época. Aún se dice que sigue siendo el mejor. En Manuel Rodríguez se ve la introversión y la sonrisa pícara y escondida. También se ve el amor a la madre y la importancia de su trabajo, que era afición, y del tabaco (Camel, por cierto). Y su muerte, tan importante, tan extraña, tan lógica. Esa muerte de torero valiente que tiene. Me parece curioso como, según se cuenta en la novela, su mayor preocupación era poder fumar y saber si había matado a aquel toro de Linares. Lo mató. Y a él lo mató la mala medicina de la época.</p>
<p>La vida de Manuel Rodríguez se nos va mostrando poco a poco y siempre en el momento preciso, cuando es importante hacer para el lector un descanso en tan truculenta historia. Así parece que lo hace Pérez Azaustre y se agradece.</p>
<p>La novela, además, tiene mucho de Literaria y es que una historia sobre un premio Adonais aparece en la novela como sin quererlo pero siendo crucial para el transcurso de ésta. Es metaliteratura y triple.</p>
<p>La historia de García Noreña, la poetisa que ganó en 1950 y que resultó ser el poeta José García Nieto. De esto que puede ser considerada una anécdota literaria de la época se convierte en el tercer pilar de la obra y que va más allá de la mera curiosidad.</p>
<p>Estilísticamente la novela es impecable. Se nota que Pérez Azaustre lleva escribiendo muchísimo tiempo y que escribe de todo. Es fácil y rápida aunque hay que estar muy atento a los detalles porque, aunque parezcan nimiedades, todo tiene después una importancia terrible para la novela.</p>
<p>Muerte, sexo, alcohol y tabaco se entremezclan en la, por ahora, mejor novela del novelista cordobés. Novela para leerla por la noche, cuando uno llega a casa después de un día agotador y tiene ganas de algo más que de ver la televisión. Recomiendo hacerlo con un gyn tonic y un paquete de tabaco al lado. Les prometo que se les derretirá el hielo y solo comenzarán el primer cigarrillo porque si algo tiene La suite de Manolete es la adicción, pero de la buena. Esa adicción a la lectura que te hace perder la noción del tiempo. A mí me pasó.</p>
<p>En definitiva, una novela que recomiendo con fervor, con fervor torero y literario, para que la disfruten ustedes y luego si quieren me lo cuentan y también lo disfruto yo y si puedo se lo comento a Pérez Azaustre y también lo disfrutará él.</p>
<p><span style="color: #888888;"><br />
</span><span style="color: #888888;"></span></p>
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		<title>PUTAS ASESINAS DE ROBERTO BOLAÑO</title>
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		<pubDate>Fri, 31 Jul 2009 23:00:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Salvador Blanco Luque</dc:creator>
				<category><![CDATA[3 | Crítica literaria]]></category>

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		<description><![CDATA[
Obra: Putas Asesinas
Autor: Roberto Bolaño
Nº páginas: 225
Precio: 7,5 euros
Editorial: Anagrama
Empezaré desde el principio. Iba a comentar El mar invisible (2007) de Juan Cobos Wilkins. Ya estaba escrito. Pero no voy hacerlo. No porque la novela no merezca la pena, sino por necesidad de comentar otro libro. Surgió así, no hay que darle más vueltas. El [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span id="more-262"></span></p>
<p>Obra: Putas Asesinas<br />
Autor: Roberto Bolaño<br />
Nº páginas: 225<br />
Precio: 7,5 euros<br />
Editorial: Anagrama</p>
<p>Empezaré desde el principio. Iba a comentar <em>El mar invisible</em> (2007) de Juan Cobos Wilkins. Ya estaba escrito. Pero no voy hacerlo. No porque la novela no merezca la pena, sino por necesidad de comentar otro libro. Surgió así, no hay que darle más vueltas. <em>El mar invisible</em> es una novela recomendable, aunque sea otra novela de la guerra civil, no es una más.</p>
<p>¿Por qué no he comentado la novela? Todo ocurrió (y no es un cuento infantil) en un alejado hotel en Roma. Hace poco viajé a Roma y junto al neceser, el cuaderno y tres bolígrafos, cogí el libro de cuentos <em>Putas Asesinas</em> de Roberto Bolaño (¿les gusta el título, eh?). Lo elegí porque iba de viaje y como me pasa cada vez que leo a Bolaño, siento unas inmensas ganas de pasear y observar. Y Roma, como comprobé, es propicia para este fin.  El hotel estaba alejado del centro, y el desayuno lo servían hasta las 9.30, por consiguiente había que levantarse temprano (estamos en crisis no hay que perdonar un desayuno pagado). A las diez  estaba caminando y observando, y a las siete, después de caminar siete u ocho horas, no distinguía el Coliseo de un puñado de piedras. En fin, a las ocho o las nueve estaba en el hotel, con  <em>Putas Asesinas</em> entre mis manos.</p>
<p>A los tres días lo terminé. Olvidé, desde que leí <em>Nocturno de Chile</em>, la atracción que me producía Bolaño. Una atracción nerviosa y dependiente. Me quedaban cinco días en Roma y <em>Putas Asesinas</em> descansaba en la mesita de noche. Decidí comprarme un libro, lo mío me costó encontrar una librería en español. Después de una hora seleccioné dos libros: <em>Lord</em> <em>Jim</em> de Conrad y <em>Al Faro</em> de Virginia Wolf. Lo medité muy poco, no me apetecía leer un libro de viajes con sus peculiaridades y nuevas visiones, cuando estaba viviendo un viaje con sus peculiaridades y sus nuevas visiones, demasiada información, aunque fuese de Conrad. Elegí <em>Al Faro</em>. Cuando llegué al hotel estaba nervioso como cada vez que vas a empezar un libro. En la página 13 lo dejé y me dormí. Pensé que era el cansancio de cuatro días de caminatas y pizza a todas horas. Pero a la siguiente noche, no leí ni diez páginas. Desistí. No es por desvalorar <em>Al Faro</em>, siendo junto al Ulises de Joyce los dos pilares donde se ha edificado la literatura occidental, pero me sentí como si empujase un buque atracado en la arena, cada página me costaba sudor. Ese fue el momento que decidí que no iba a comentar <em>El mar invisible</em>, sino que comentaría <em>Putas Asesinas</em>. Porque era Bolaño el que me hacía creer que empujaba un buque.</p>
<p><em>Putas Asesinas (2001)</em> consta de 13 cuentos, bonito número ¿verdad? Diría que es la semilla, el germen de donde surgirán sus grandes novelas. En el cuento “Fotos” aparecerá Arturo Belano personaje de su inconmensurable novela <em>Los detectives salvajes.</em></p>
<p>El sexo, agrio y sin ataduras, y sus límites; la soledad de unos personajes sin rumbo, perdidos;  la densidad agotadora del día a día; el abandono de cualquier ideología; el desamparo; o la violencia, serán el barro hierático con el que Bolaño, mediante un ritmo vertiginoso, un ambiente misterioso y una visión cruda, moldeará cada cuento. Os daré unas pinceladas de cada relato, quizás sea tedioso, quizás no.</p>
<p><em>Lo que son las cosas, Mauricio Silva, llamado el Ojo, siempre intentó escapar de la violencia aun a riesgo de ser considerado un cobarde, pero de la violencia, de la verdadera violencia, no se puede escapar, al menos no nosotros, los nacidos en Latinoamérica en la década de los cincuenta, los que rondábamos los veinte años cuando murió Salvador Allende.</em> Así comienza el relato <em>El Ojo Silva</em>, emigrante Chileno, solitario, homosexual, fotógrafo que vivirá en varios países, viajará a la India donde descenderá a los infiernos para acabar siendo la madre de dos niños castrados en la ofrenda a un dios. Con ese comienzo y el argumento lo dice todo.</p>
<p><em>Gómez Palacio</em>, profesor de un taller de literatura en un pueblo perdido del norte de México.</p>
<p><em>Últimos atardeceres en la tierra</em>, un padre y un hijo están en Acapulco de vacaciones, poco a poco sus días se deslizarán por una rampa hasta los infiernos.</p>
<p><em>Días de 1978</em>, habla del silencio, del rencor de las cosas que no se dicen a la cara. <em>Vagabundo en Francia y Bélgica</em>, es el mejor cuento, sin duda el mayor reflejo de la gran literatura que Bolaño nos ha dejado: <em>B ha entrado en Francia. Se pasa cinco meses dando vueltas por ahí y gastándose todo el dinero que tiene. Sacrificio ritual, acto gratuito, aburrimiento. A veces toma notas, pero por regla general no escribe, sólo lee.</em> B encontrará un antiguo número de la revista <em>Luna Park</em>, donde publican personajes que él conoce, excepto uno: Henri Lefevbre, por el que sentirá una muy peculiar obsesión.</p>
<p><em>Prefiguración de Lalo Cura</em>, sexo, droga, cine porno, asesinatos todo en un ambiente corrosivo, muy corrosivo.</p>
<p><em>Putas Asesinas</em>, lo mejor una muestra: <em>Las mujeres son putas asesinas, Max, son monos ateridos de frío que contemplan el horizonte desde un árbol enfermo, son princesas que te buscan en la oscuridad, llorando, indagando las palabras que nunca podrán decir. En el equívoco vivimos y planeamos nuestros ciclos de vida.</em> Voz del personaje de este delirio de cuento.</p>
<p><em>El Retorno</em>, Villeneve uno de los modistos más importantes del mundo disfruta acostándose con cadáveres, tendrá que afrontar que le hable el alma del que esa noche es su cita.</p>
<p><em>Buba</em>, tres futbolistas utilizarán ritos oscuros de sangre y sudor para que su equipo gane, el equipo podría ser el Barcelona, en una época próxima.</p>
<p><em>Dentista</em>, un adolescente que escribe cuentos prodigiosos.</p>
<p><em>Fotos,</em> aparecerá Arturo Belano, el protagonista de <em>Los Detectives Salvajes</em>.</p>
<p><em>Carnet de baile</em>, 69 razones para no bailar con Pablo Neruda, brilla por su originalidad y opinión, ahí va: <strong><em>62</em></strong><em>. Si Neruda hubiera sido cocainómano, heroinómano, si lo hubiera matado un cascote en el Madrid sitiado del 36, si hubiera sido amante de Lorca y se hubiera suicidado tras la muerte de éste, otra sería la historia. ¡Si Neruda fuera el desconocido que en el fondo verdaderamente es! <strong>63</strong>. ¿En el sótano de lo que llamamos “Obra de Neruda” acecha Ugolino dispuesto a devorar a sus hijos?<strong>64</strong>¡sin ningún remordimiento! ¡Inocentemente! ¡Sólo porque tiene hambre y ningún deseo de morirse! </em></p>
<p><em>Encuentro con Enrique Lihn,</em> momento onírico donde Bolaño, como personaje, hablará con el poeta Enrique Lihn, de la actual literatura chilena.</p>
<p>Aunque Gómez Palacio, Buba o Dentista sean cuentos más débiles que el resto, el conjunto es indudablemente una pequeña obra maestra, micro universos que sólo Bolaño puede crear entre la sordidez y la normalidad, entre el desaliento y la literatura. Acabo esta reseña inconclusa e imperfecta, con lo único que realmente quería decir aquí: Hay que leer y releer a Roberto Bolaño, sin más.</p>
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		<title>DINERO de Pablo García Casado</title>
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		<pubDate>Fri, 31 Jul 2009 23:00:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Salvador Blanco Luque</dc:creator>
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		<description><![CDATA[
Obra: Dinero
Autor: Pablo García Casado
Nº Páginas: 60
Precio: 8 euros
Editorial: DVD ediciones
Hace tiempo asistía a un taller de creación literaria en la Fuensanta. Ya no lo hago, no porque no lo desee, sino por esa alienante falta de tiempo. ¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase? Allí dejé personas queridas. Aunque la escritura sigue acompañándome. Pero lo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span id="more-257"></span></p>
<p>Obra: Dinero<br />
Autor: Pablo García Casado<br />
Nº Páginas: 60<br />
Precio: 8 euros<br />
Editorial: DVD ediciones</p>
<p>Hace tiempo asistía a un taller de creación literaria en la Fuensanta. Ya no lo hago, no porque no lo desee, sino por esa alienante falta de tiempo. ¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase? Allí dejé personas queridas. Aunque la escritura sigue acompañándome. Pero lo que más hecho de menos son los pequeños descubrimientos. Cada martes tocábamos un tema: narrador, estilo, ritmo… y a cada explicación un ejemplo, y ahí siempre existían pequeños descubrimientos, fogonazos en verso o en prosa que te estremecían. Así descubrí a Pablo García Casado, sin esperarlo, con el timbre de voz de Julián (el profesor) pausado, versos que yo entendía cortados y sin ritmo, pero que me removieron de forma inexplicable.</p>
<p>No recuerdo qué tratábamos aquel día, pero sí los dos poemas que leyó Julián de Casado: <em>Himno</em> y <em>Sevilla Este </em>(leerlo, está abajo<em>)</em>, los dos poemas que os presento en la reseña. Como dice Ismael Serrano en una canción que no recuerdo su nombre <em>“El caso es que me afectan las cotidianas tristezas”</em> <em>Sevilla Este</em> quedó grabado en mí como una cotidiana tristeza. Me dejó pensativo ante la visión de aquel hombre, que podía ser cualquiera (mi padre, un amigo) de rodillas ante un cajero automático. Tan real y triste.</p>
<p>Al día siguiente compré <em>Dinero</em>. Después de leerlo, de un tirón, aunque ciertos profesores dicen que un poemario no se lee de una vez. Hay cosas que no se leen apaciblemente, y eso era Dinero. Comprendí que no “<em>seremos caníbales dentro de poco y que no habrá carne suficiente para todos”</em> sino que ya éramos caníbales. Vi a mi padre, de rodillas ante el cajero automático, devorándose a sí mismo. Comprendí que éramos caníbales por unos papeles manchados, por unos papeles que realmente no existen, unos papeles inventados para devorarnos.</p>
<p>Y así descubrí a García Casado, en un taller al que ya no asisto, con la música de un autor al que llevo tiempo sin escuchar, con la voz de alguien a quien no veo. Pero a un  poemario que vuelvo de vez en cuando.</p>
<p>Ese mismo día, metí su nombre en google (joder que gran invento) para conocer un poco sobre él. Cuál fue mi sorpresa al comprobar que era cordobés, es extraño como te enorgullece que alguien sea paisano tuyo, te inunda una cercanía incomprensible. Conocí a García Casado a la inversa de su obra. Desde lo último que publicó a lo primero. Después de <em>Dinero</em>, leí <em>El Mapa de América</em> (2001), habla del deseo de abandonarlo todo y huir. Su primer y último poemario que leí, <em>Las Afueras</em> (1997), que obtuvo una acogida asombrosa, ganador del I Premio Ojo crítico de RNE y fue finalista del Premio Nacional de Poesía.</p>
<p><em>Dinero (2007)</em> título rotundo y  propio, con una poesía en prosa, rectilínea, sin extravagancias, que te hace pensar sobre si es o no es poesía, pero después de leerlo, de arrodillarte ante el cajero, lo descubres. Un poemario donde se acerca a la identidad y el alma de las sociedades civilizadas. Un collage del día a día. El Dinero será el principio y el fin, el tiempo, una religión. Aparecerán frases que hemos escuchado infinidad de veces. Situaciones cotidianas. Voces familiares. Rostros propios. Rincones visitados una y otra vez. Cada poema va perfilando con un escúter oxidado la figura del día a día. Una sucia realidad. La mejor manera de expresarlo es mostrando un poema:</p>
<p><strong><em>SEVILLA ESTE</em></strong><strong><span style="text-decoration: underline;"><br />
</span></strong></p>
<p><em>Es un hombre que camina solo por el barrio. Un martes por la mañana a la hora en que los demás trabajan. Que mira su teléfono móvil comprobando que funciona correctamente, que tiene suficiente batería y cobertura. Que todavía puede controlar la situación. Es un hombre a la espera de noticias, que ha salido de casa porque necesita pensar, pensar en algo. Su mujer lo mira desde el balcón con el niño en brazos, el camisón deja entrever los pechos caídos de la maternidad. Pechos una vez de brillantina, la locura de la sala de fiestas, todos esos hombres y sólo tú, con tu cara de pájaro. Ven aquí, voy a llevarte lejos de este infierno, tengo negocios. El mismo hombre que hoy se arrodilla en el cajero automático y que suplica, perdónanos, Señor, perdónanos.</em></p>
<p>Poemas como Ajuar, Felicidad, Bar, Pródigo; son auténticos seísmos que destrozan los cimientos de la realidad mostrándola egoísta, sucia, falsa. Como dice García Casado en su poema Dinero: <em>“no es un ambiguo sentimiento de angustia, es dinero”.</em> Un poemario que te hace reflexionar sobre el papel del dinero en nuestra vida, creando y deshaciendo relaciones, hundiendo a las personas en el fango, dando forma a la belleza y al sentido, que te hace mirar un billete de veinte euros no como un ambiguo sentimiento de angustia sino como simple, puro y asqueroso, Dinero.</p>
<p><strong><em>HIMNO</em></strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"> </span></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><em>“Por ti las madrugadas y el estiércol, la mentira en la boca y la amenaza. Por ti agachar la cabeza, vender mi nombre y renunciar a los sueños. Por ti el desvelo y la espalda quebrada. Por ti colgar el teléfono, marcar de nuevo y decir, está bien, lo que usted diga. Por ti cosas sucias de las que no me arrepiento. Porque tú me mantienes con vida. La boca que se dibuja cuando estoy a punto de abandonar. Tú, la belleza y el sentido.”</em></p>
<p><img title="More..." src="http://www.ohjassueltass.com/wp-includes/js/tinymce/plugins/wordpress/img/trans.gif" alt="" /></p>
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		<title>MI ÚLTIMO VERSO Y TUYO Y MÍO DE ANTONIO HUERTA</title>
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		<pubDate>Tue, 31 Mar 2009 23:00:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Francisco Ropero Moreno</dc:creator>
				<category><![CDATA[3 | Crítica literaria]]></category>

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		<description><![CDATA[
Obras: Mi último verso y Tuyo y mío
Autor: Antonio Huerta
Nº de páginas: 46 y 68
Precio: gratuito por Internet
Nota: 5, 5 (poemario joven) y 7 (mejor escrito)
La poesía nunca dará de comer y menos en estos tiempos en los que cualquiera que escriba sin terminar una línea ya cree que es poeta y se proclama como [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span id="more-74"></span><br />
Obras: Mi último verso y Tuyo y mío<br />
Autor: Antonio Huerta<br />
Nº de páginas: 46 y 68<br />
Precio: gratuito por Internet<br />
Nota: 5, 5 (poemario joven) y 7 (mejor escrito)</p>
<p>La poesía nunca dará de comer y menos en estos tiempos en los que cualquiera que escriba sin terminar una línea ya cree que es poeta y se proclama como tal. La verdad es que la Historia literaria de España está llena de buenos poetas, y la actualidad tampoco se queda atrás. Existen geniales poetas contemporáneos que todo el mundo conoce y que son muy seguidos y leídos.<br />
A Antonio lo conozco desde hace muchos años aunque nunca nos hemos visto en persona ni dado la mano. Lo conocí en un foro, no de poesía precisamente, donde él soltaba alguna pildorita disfrazada de pasodoble de carnaval. Yo, muy seguidor de esta fiesta, lo esperaba siempre sentado ante mi ordenador. Después la comunicación fue vía Messenger y cuando me dijo hace un tiempo que sacaba su primer poemario la verdad es que me alegré como si lo sacase yo mismo porque conocía al poeta, porque era amigo y porque escribía estupendamente.<br />
Su primer poemario, Mi último verso (2006) es un poemario que llama la atención simplemente por la juventud de su autor, porque él mismo se lo editó y porque, aunque sin un estilo aún muy definido, deja ver al futuro poeta que será. El amor es el tema central de la obra, o la más importante, pero a raíz de él van naciendo ramificaciones donde el amor es comparado con la soledad, con la no correspondencia, con la ironía… Diferentes enfoques aunque prima una tristeza sorprendente en un autor tan joven. Como buen gaditano, sus mejores poemas son los dedicados al mar. Un mar que añora porque vive en Jerez. Un mar que lo ayuda en su inspiración y que gaditaniza el poemario de manera tremenda. Quizás esto sea fruto de eso del carnaval que les comentaba antes y de sus lecturas de Alberti. Se notan otras influencias como dice la prologuista de la obra de diferentes poetas y cantautores españoles como Neruda, Sabina, Ismael Serrano y otros tantos.<br />
Mi último verso es, sin duda, una obra de inicio –no por ser la primera- por su estructura, por su forma de ser escrita e, incluso, por su edición. Es una obra que no requiere desentrañar demasiados códigos y que se lee con una facilidad pasmosa porque se parece bastante a esas poesías que todos hemos escrito pero con un toque que muchos de nosotros nunca supimos darle.</p>
<p><em><strong>SONETO A MIS POEMAS</strong></em><br />
Cuando acabo rendido mis poemas,<br />
nace sin prisa la sonrisa que amo,<br />
cicatriza, duele, enfría, envenena,<br />
maldito corazón, eterno esclavo.<br />
Cuando te leo pienso, no eres mío<br />
si te leen pienso, tal vez lo seas,<br />
te quiero tanto, maldito albedrío,<br />
que sucumbe al destino que me apea.<br />
¿dónde irás cuando se apague mi voz?<br />
si terminan las historias que invento,<br />
si mi pluma renuncia y cobra el paro.<br />
Seré joven y pasará el arroz,<br />
seguiré escribiendo nuestros momentos,<br />
pagaré mi error al postor más caro.</p>
<p>En el segundo poemario se nota la madurez, se nota la reflexión y se nota el saberse a disgusto con un primer poemario del que parece no estar muy contento. El segundo es, francamente, mucho mejor. Posiblemente, como mejor se describa es como el propio autor hace en la página final del poemario: Puede ser que el origen de este libro fuera el final de una historia que ni siquiera comenzó. Con el transcurso de los días decidí escribir el diario de un desamor a primera vista, apuntalar mis versos con ocurrencias y detalles que permanecerán siempre en el recuerdo. Pues eso, más amor, más soledad… pero mejor escrito, mejor planteado. El poemario, dividido en tres partes, se deja leer con una facilidad pasmosa y, además, es buen compañero de viaje para esas personas que no pasan buen momento personal y que necesitan reflejar sus sentimientos en cualquier lugar. Quizás la poesía de Antonio sea ese lugar.</p>
<p><strong><em>TU CUERPO REFLEJA EL MAR</em></strong><br />
Es cansado,<br />
por eso al llegar la noche<br />
ella descansa a mi lado,<br />
mis ojos en su costado.<br />
Javier Krahe<br />
No te preocupes no tengo prisa,<br />
desanuda las trenzas que adorna tu pelo,<br />
olvida por un rato lo que hiciste en la oficina,<br />
relaja tu espalda, necesitas descansar.<br />
Si quieres puedo acompañarte<br />
al umbral de los sueños,<br />
hacerte reír hasta que caiga rendida la madrugada,<br />
podría acompasar cada uno de los suspiros<br />
que exprima tu almohada, sentir celos.<br />
Podría permanecer junto a tu sombra<br />
hasta el fin de mis días,<br />
viendo como amanece tu cuerpo desnudo<br />
tras la ventana, cuna de sirenas y veleros.</p>
<p>En el prólogo de Tuyo y mío, escrito por Jorge Barco, se dice una de las cosas más importantes y determinantes para comprender por qué Antonio no es llamado por una editorial para publicar su obra: no está adscrito a ningún movimiento y eso que tiene edad y tiene conocimientos y arte.<br />
En realidad, a Antonio no le hace falta más movimiento que el de sus dedos para escribir sus poemas, poemas que a gente como a mí nos hacen felices y que nos entretienen además de sacarnos del hastío de todo el día.<br />
Pueden descargar sus obras en: www.antoniohuerta.es además de poder saber qué piensa, que suele leer…</p>
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		<title>UN DÍA DE CÓLERA DE ARTURO PÉREZ REVERTE</title>
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		<pubDate>Tue, 31 Mar 2009 23:00:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Francisco Ropero Moreno</dc:creator>
				<category><![CDATA[3 | Crítica literaria]]></category>

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		<description><![CDATA[
Obra: Un día de cólera
Autor: Arturo Pérez Reverte
Número de páginas: 402
Precio: 19.50
Nota: 6/10 (para entretenerse)

Hay novelas que se sacan con el oportunismo capitalista de vender todo lo que sea y a marchas forzada. La mayoría de las veces esa novela no merece la pena ni siquiera ser mencionada. En este caso, con eso de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span id="more-68"></span><br />
Obra: Un día de cólera<br />
Autor: Arturo Pérez Reverte<br />
Número de páginas: 402<br />
Precio: 19.50<br />
Nota: 6/10 (para entretenerse)<br />
<img class="alignleft size-thumbnail wp-image-70" title="pererzreverte" src="http://www.ohjassueltass.com/wp-content/uploads/pererzreverte-150x150.jpg" alt="pererzreverte" width="79" height="79" /></p>
<p>Hay novelas que se sacan con el oportunismo capitalista de vender todo lo que sea y a marchas forzada. La mayoría de las veces esa novela no merece la pena ni siquiera ser mencionada. En este caso, con eso de la conmemoración del 1808 este año han salido infinidad de novelas que trataban el tema como novela histórica y de aventura aunque, les soy sincero, no he leído ni una. Sin embargo, llegó a mis manos esta novela del archiconocido Pérez Reverte y me quedé con la boca abierta: a veces la literatura también te enseña algo más de lo que esperas.<br />
Cuando lo desenvolví del horrible papel en el que venía envuelto, miré a mi acompañante con mala cara y le espeté: ¿No te he dicho nunca que este hombre no me gusta? Me miró a los ojos y me dijo: Alatriste sí. Aquello me sonó a insulto, Alatriste estaba por encima del mismo autor, había conseguido doblarlo. También te dije que leí El pintor de batallas y no me gustó nada, respondí, marcadamente dolido. Ya, bueno, y alguna más te he visto en casa, dijo, como intentando confirmar que a mí me tenía que encantar si en casa tenía más libros de él. Serán de mi madre, le dije y abrí el libro para hacer como que tenía cierto interés. Con esta escena que describo puedo parecerle un poco egoísta e incluso chulo, ¿recriminar un regalo? ¿Acaso te crees alguien? Es lógico y normal que tras recapacitar la situación me sintiese como un verdadero idiota. Mi forma de pedir perdón fue leerlo con prontitud, pero no fue así y el libro tuvo que esperar en mi estantería algún mes que otro, pero el día que me decidí a leerlo, fuera ya de convicciones contra el autor o la propia obra y el contexto en el que salió a la venta, disfruté muchísimo con su primer capítulo.<br />
La novela consta de ocho capítulos en los que se rememoran los hechos ocurridos el dos de mayo de mil ochocientos ocho, cuando los madrileños comienzan a enfadarse de verdad y se hartan de las chulerías del ejército francés. Supongo que de ahí nace eso de la furia española. A medida que se va avanzando en la novela, además de descubrir las diferentes intrigas de los militares franceses y españoles descubres como, en realidad, los madrileños tuvieron en vilo al ejército francés durante bastante tiempo. Claro, hasta que estos se cabrearon.<br />
<img class="alignleft size-thumbnail wp-image-70" title="pererzreverte" src="http://www.ohjassueltass.com/wp-content/uploads/pererzreverte-150x150.jpg" alt="pererzreverte" width="150" height="150" /><br />
Y el final, trágico, de gente sin carisma, de españolitos asustados. Menos mal que más tarde se volvió a despertar y los franceses tuvieron que recular. Les dejo con uno de los extractos seleccionados en la web de la novela y que a mí es uno de los que más me gustó:<br />
Por eso, desentendiéndose del mundo y de todo, el capitán afirma los pies y se dispone a bajar el sable, gritar «fuego» para la descarga de los cañones &#8211; si al menos tuvieran metralla, se lamenta por enésima vez- y luego usar ese sable para vender su vida al mayor precio en que su coraje y desesperación puedan tasarla. Por un instante, su mirada encuentra los ojos enfebrecidos de Pedro Velarde, que amartilla una pistola y la dispara contra los franceses, sin dejar de dar voces y empujones para contener a los que, ante la cercanía de aquéllos, chaquetean y pretenden echarse atrás. Maldito y querido loco de atar, piensa. Hasta aquí nos han traído tu patriotismo y el mío, dignos de una España mejor que esta otra, triste, infeliz, capaz de hacernos envidiar a los mismos franceses que nos esclavizan y nos matan».</p>
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